Shoppable Content: qué es y para qué sirve

Asociar un buen contenido a una venta es un reto para cualquier marca, sobre todo en una época donde el e-commerce crece a pasos agigantados. De hecho, desde hace algunos años ya se venía hablado -como una tendencia futura- del Shoppable Content, aquella información que invita al usuario a comprar. Pues bien, hoy está más vigente que nunca.

¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE EL SHOPPABLE CONTENT?

El Shoppable Content es una técnica de marketing de contenidos. Se trata de una manera directa de acceder al primer paso de compra basándose en una información que genere esa intención mediante recomendaciones. De esta manera permite a las marcas involucrar más a los consumidores a través de sus redes sociales e impulsar una mayor conversión hacia la tienda online o información del servicio.

Sin dudas, la nueva normalidad nos ha llevado a pasar más tiempo delante de las pantallas. Esto también ha conducido a las marcas a buscar las mejores herramientas para captar su atención con el fin de incrementar sus ventas. Si bien antes las compañías lo hacían tímidamente, en la actualidad han disparado toda su artillería para generar contenido cautivante que acabe en una transacción. No es fácil, pero con creatividad y tecnología es posible de lograr.

¿CÓMO FUNCIONA SHOPPABLE CONTENT?

El punto de partida es la actitud del usuario ante la oferta. Si después de leer una recomendación, busca la manera de adquirir algún producto, tendremos a un consumidor dispuesto a concretar una transacción. Pero ¿por qué tendríamos que esperar a que salga de un blog o de una web para que navegue en ese mar de sites con la expectativa de ubicar alguno que venda el producto deseado, si podemos simplificar todo para que la venta se inicie desde que lee un artículo?

Como vemos, la idea es facilitar la vida a los cibernautas poniendo a su alcance posts bastante gráficos, a través de los cuales terminen situándose en el primer paso del proceso de compra. Así evitaremos que se echen a buscar lo que ‘les recomendaron’, pues en ese valioso tiempo podrían desistir de su decisión.

En este sentido, el Shoppable Content está resultando una herramienta poderosa relacionada a las ventas, porque conlleva a la visibilidad de la marca online y a la fidelización de la misma. Al ser una forma más directa de adquirir productos que las que conocemos habitualmente, pone al alcance del público la venta en un clic. Sin embargo, también hay que entender que un contenido meramente con tono comercial puede generar un distanciamiento de los seguidores.

De este modo, los posts en Facebook o Instagram están marcando una tendencia, dado que proponen al público contenido visual atractivo con imágenes interactivas que contienen la información requerida para tomar una decisión. Al mismo tiempo, permiten que, mediante un buen contenido, el público se sienta identificado y se genere una comunidad.

¿CUÁL ES EL BENEFICIO DE APLICARLO A TUS REDES SOCIALES?

La gran ventaja de todo esto es que se tiene la opción de personalizar la información imprimiéndole esa atmósfera de cercanía e intimidad que el usuario tanto busca para sentirse especial ante las marcas. Y, justamente, éste es el mensaje que se trasluce del Shoppable Content: “eres importante para nosotros”.

Es por este motivo que las empresas no se limitan a perseguir al usuario para persuadirlo de comprar, sino que lo invitan a consumir contenidos de su interés. La clave está en ajustar ese contenido a sus necesidades, y en medio de eso, poner en bandeja la oportunidad de tomar el producto que le llamó la atención.

CONSEJOS PARA IMPLEMENTAR SHOPPABLE CONTENT

  1. Crear contenido original y creíble al 100%: el público debe sentir que está hecho a su medida y que es confiable. Valerse de testimonios de otros consumidores es una buena estrategia para generar confianza.
  2. Ser simple: la gente abandona la lectura ante la información técnica y aburrida. Considera imágenes o videos atractivos, pero que a la vez transmitan la información de manera breve y concisa.
  3. Lanzar promociones: premia la permanencia de tus clientes en tus redes sociales y postea ofertas o descuentos viables que inviten a concretar una transacción.
  4. Diseñar una buena pasarela de pagos: para que el cliente tenga acceso a todos los medios de pago y elija lo que mejor le acomode.
  5. Contar con servicio al cliente: este soporte es vital para orientar a los usuarios en su compra y medir el grado de satisfacción de la experiencia.
  6. Practicar la empatía: nada de lo anterior sería posible si no conoces a tu público. Investígalo hasta saber a la perfección sus pensamientos, deseos y hábitos.

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