comunicacioen empresarial

¿Cómo se compone una comunicación empresarial exitosa?

Al igual que en cualquier relación interpersonal, mantener una buena comunicación es clave y ayuda a prevenir posibles conflictos. El ámbito corporativo no es la excepción y es por eso que en esta oportunidad nos detendremos en las cualidades de la comunicación empresarial.

Para poder establecer un diálogo fluido es imprescindible tener en cuenta el contexto y generar una estrategia que se adapte a las características o necesidades de la compañía. Si quieres conocer más sobre este tema, ¡no te pierdas este artículo! Aquí podrás acceder a información acerca de qué es, cómo se clasifica y qué aspectos considerar para poder potenciar la comunicación en tu empresa.

¿A qué llamamos comunicación empresarial?

Podemos definirla como un conjunto de acciones, procesos y decisiones que las organizaciones deben tomar para facilitar la transmisión de información oficial. Tal como veremos más adelante, la comunicación puede darse a nivel interno (entre los miembros de la compañía) como externo, lo que involucra a clientes, usuarios, audiencia en general, entre otras partes interesadas. 

Lo cierto es que la comunicación es un factor que se desarrolla en todo momento aún cuando no la planeamos. Para poder encauzar los mensajes es necesario crear una estrategia que se enfoque en colaborar con el cumplimiento de los objetivos de la empresa y en favorecer su correcto funcionamiento. 

¿Qué elementos la componen?

Antes de crear un plan o estrategia de comunicación empresarial es preciso comprender en qué consiste y cuáles son sus características. Por lo tanto, a continuación vamos a enumerar sus elementos básicos. 

1. Emisor: la persona que transmite el mensaje. Es quien decide cómo, cuándo y dónde iniciar la conversación. Cuando la comunicación tiene más de un sentido -es decir cuando no es unidireccional- este rol cambia lugares con el del receptor y viceversa. 

2. Receptor: es quien recibe la información. Si bien lo hace de manera directa, puede aportar su propia interpretación del significado del mensaje, el tono e incluso de la gestualidad de la persona al emitirlo. 

3. Mensaje: es el contenido transmitido y puede “viajar” a través de diferentes canales. 

4. Canal: es el soporte que hace posible que el mensaje se mueva entre el emisor y el receptor. En un diálogo entre miembros de una empresa el canal puede ser el chat de una herramienta colaborativa, mientras que en la comunicación externa el medio puede ser un correo electrónico. 

5. Código: se trata del lenguaje, ya sea oral o escrito, que los emisores emplean para generar los mensajes. 

6. Contexto: es el entorno que rodea tanto el emisor como al receptor y es vital tenerlo en cuenta para lograr una comunicación empresarial efectiva.

7. Función: considerar el rol que cumple cada miembro dentro de la organización también es clave al momento de intercambiar mensajes. 

8. Cultura empresarial: por último, cada compañía debe crear sus propios lineamientos y difundirlos a la totalidad del personal. De esta forma es posible generar un sentido de pertenencia y fomentar la integración laboral.

Tipos de comunicación empresarial

Dentro de cada organización pueden desarrollarse de manera simultánea distintos tipos de comunicación. Conocerlos es fundamental para poder generar estrategias con la capacidad de gestionarlas exitosamente.

como se clasifica la comunicacion empresarial

Formal e informal

La comunicación empresarial puede ser clasificada en función de los canales que se utilizan para intercambiar mensajes, que pueden ser formales o informales.

En la comunicación formal el diálogo tiene lugar dentro del ámbito laboral y se desarrolla entre los colaboradores, independientemente de su jerarquía o función. Por lo general las temáticas que se tratan están relacionadas a aspectos propios del trabajo y es por eso que resulta de gran importancia que sea ante todo respetuosa. 

Cuando se trata de comunicación interna, por ejemplo, cada compañía debe contar con canales oficiales de información con el propósito de evitar desgastar las relaciones laborales. Como complemento es muy saludable definir límites de horario para no agotar a los trabajadores. 

Por su parte, la comunicación informal comprende todas aquellas conversaciones que suceden por fuera de los canales laborales oficiales. Si bien en estos casos el diálogo tiende a cobrar mayor naturalidad y flexibilidad, es importante cuidarla para no dar lugar a la incertidumbre y la desinformación. No obstante, promover espacios de recreación e intercambio descontracturado colabora a construir un ambiente laboral saludable

Interna y externa

Las conversaciones que se dan hacia el interior de una empresa se componen de los canales elegidos y los mecanismos o protocolos establecidos para relacionarse. Puede sonar complejo, pero simplemente hablamos de “guardar las formas” y adecuarnos al contexto en el que nos encontramos. 

Como veremos en el próximo punto, la comunicación interna tiene su propia clasificación, pero no entraremos ahora en ese detalle. Sin embargo, sí podemos decir que su objetivo principal es lograr un intercambio de información armonioso y organizado entre las diferentes áreas de la compañía.

La comunicación externa, por otro lado, busca emitir mensajes sólidos que transmitan fielmente la identidad corporativa. Puede estar dirigida a las audiencias (usuarios, leads, clientes) o a los stakeholders (socios, proveedores, accionistas). A su vez, estos mensajes son emitidos mediante diversos canales: redes sociales, blogs, sitios web, correos electrónicos, propuestas comerciales, informes, reuniones, etc.

Horizontal y vertical

Dentro de la comunicación empresarial interna encontramos estas dos distinciones, que por supuesto pueden -y deben- darse en el funcionamiento diario de una organización. 

La horizontal es aquella que se da entre pares, es decir entre personas con un mismo cargo o puesto de trabajo. De modo que puede darse entre superiores o empleados. 

En contraste, el diálogo vertical es el que se desarrolla entre personas con distintas posiciones jerárquicas. A su vez, esta clasificación puede dividirse en dos:

  • Ascendente: el emisor es un colaborador de la empresa y transmite un mensaje a sus superiores. Puede ser una solicitud, una idea o una petición formal. 
  • Descendente: sucede cuando los altos mandos de una organización se dirigen al personal de la compañía. Generalmente es unidireccional y puede ser utilizada con motivo de dar instrucciones, pedir la opinión de los empleados o transmitir notificaciones. 

¿Has analizado tu comunicación empresarial?

Si bien existen ciertos parámetros generales, el éxito de una comunicación empresarial se basa en la capacidad de generar estrategias que se adapten al entorno. Antes de iniciar un nuevo plan debes procurar revisar la situación actual de tu organización. Conociendo el punto de partida serás capaz de diseñar y poner en práctica acciones saludables para su funcionamiento.

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